12 de Abril de 1557
Andrés Hurtado de Mendoza delegó a Gil Ramírez Dávalos, Gobernador de Quito, para que “viniese a Tomebamba, la recorriese y luego de ello, escogiese el mejor sitio y una vez escogido procediese a fundar la ciudad, que luego se llamó de Cuenca, en homenaje a la ciudad nativa del Virrey Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, quien naciera en Cuenca, España, provincia de Castilla”. Es así que un lunes 12 de Abril de 1557, Gil Ramírez Dávalos, en compañía de un grupo de españoles y los caciques Diego, Juan Duma, Luis y Hernando Leopulla funda la ciudad de Santa Ana de los Ríos de Cuenca al noroeste de la destruida ciudad de Tomebamba, en la llanura de Paucarbamba.
El sitio para la fundación se eligió cuidadosamente: una amplia meseta regada por cuatro hermosos ríos con clima benigno y de gran fertilidad.
“Escogido el sitio por Gil Ramírez Dávalos y efectuada la fundación en tierras de pan labrar, de agua perpetua, maderas, minas de piedra y mármol. Dibujado su plano, repartido los solares y constituido su ayuntamiento, Cuenca tuvo un armonioso nacimiento”, señala la historia. Ramírez Dávalos, como reconocimiento a su labor fundacional, por disposición de Andrés Hurtado de Mendoza, recibió el honorífico título de Guarda Mayor de la ciudad de Cuenca, a perpetuidad.
